Zakopiański Zakątek ofrece vistas a la montaña y al jardín, y es una casa de huéspedes situada en Zakopane, a solo 5 km de la estación de trenes de Zakopane y del Parque Nacional Tatra. Esta propiedad cuenta con cuatro habitaciones y combina de manera única comodidades para el ocio como mesa de billar y ping-pong.
La casa se encuentra a 5,7 km del Parque Acuático Aqua Park Zakopane y a 12 km del monte Gubałówka, brindando amplias oportunidades para actividades al aire libre, incluyendo esquí en las cercanías. Los huéspedes también pueden disfrutar del juego de dardos en el lugar y contar con estacionamiento privado gratuito.
El alojamiento consiste en habitaciones dobles o con camas individuales equipadas con televisores de pantalla plana con canales por cable, baños privados con ducha o bañera, secadores de pelo, jabón corporal, toallas y ropa de cama. Algunas unidades seleccionadas disponen de terrazas o balcones con vistas a la montaña. Las habitaciones están amuebladas con armarios, planchas y tablas para planchar, almohadas sin plumas, calefacción, tendedero para ropa y cunas disponibles bajo solicitud.
Los huéspedes disfrutan de WiFi gratuito en todas las áreas junto con televisión por cable. La cocina compartida incluye mesas comedor, hervidores eléctricos y refrigeradores para mayor comodidad durante su estancia. Entre otras características se encuentran detectores de humo para seguridad además opciones privadas para el check-in/check-out. El mobiliario exterior en balcones o patios complementa el área comedor terraza mientras que las instalaciones familiares como juegos al aire libre enriquecen la experiencia.
Reserva con nosotros en sleephotelszakopane.com y disfruta de beneficios únicos en tu viaje de ensueño.
Habitaciones: 4Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Zakopiański Zakątek
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Muy buena atención de la anfitriona Dorota, que permitió hacer el check-in temprano. La habitación estuvo acogedora y limpia, con un balcón que ofrecía vistas preciosas a las montañas. La pequeña cocina para los huéspedes resultó práctica para preparar comidas sencillas. En la zona común había juegos, billar y ping pong, además de una parrilla en el jardín para usar al aire libre. Todo contribuyó a una estancia cómoda y agradable.









