Ubicado a solo 1,7 km del Parque Nacional de los Tatras, el alojamiento Dom Sw Stanislawa en Zakopane ofrece 11 habitaciones con vistas a la montaña y acceso a un jardín, además de un salón compartido. Los huéspedes pueden disfrutar de habitaciones familiares y beneficiarse de comodidades como una chimenea exterior y aparcamiento privado gratuito.
El parque acuático Zakopane Aqua Park se encuentra a solo 2,8 km, mientras que la estación de trenes Zakopane está a 3,3 km del establecimiento. La zona es ideal para practicar senderismo, ciclismo y esquí, cuenta con servicios de alquiler de equipo para esquiar en el mismo lugar, acceso directo desde las pistas y espacio para guardar material.
El alojamiento dispone de unidades amuebladas al estilo regional en madera que incluyen suites y apartamentos con cocina americana o cocinas completas equipadas con utensilios, placa vitrocerámica, frigorífico, hervidor eléctrico, mesas de comedor y facilidades para preparar té o café. Todas las habitaciones cuentan con calefacción, armarios o roperos, zonas para sentarse con sofás o sofás cama, bajo petición se proporcionan cunas para bebés así como ropa de cama y toallas.
Cada unidad tiene baño privado equipado con artículos gratuitos como gel corporal además de ducha o bañera, también disponen secadores de pelo y algunos baños adicionales. El WiFi gratuito cubre todas las áreas del alojamiento y los huéspedes pueden acceder al servicio guarda equipaje. El edificio cuenta con detectores de humo e extintores por seguridad, sin embargo los pisos superiores son accesibles únicamente por escaleras.
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Muy buena atención con información útil sobre pistas de esquí, horarios de autobús y rutas para caminar. La casa tenía un estilo tradicional, estaba limpia, cálida y cómoda, con zonas comunes amplias como cocina, sala de juegos y salón con chimenea. También contaba con un porche para botas mojadas y abrigos, además de un espacio seguro para los esquís. El apartamento en la última planta tenía cocina propia y baño grande, además de camas muy cómodas. Las pistas de Nosal quedaban a solo cinco minutos andando y justo afuera había una parada de bus que llevaba al centro del pueblo.




