La Willa Mozaika es un bed and breakfast ubicado en Zakopane, a solo 1,2 km del Parque Acuático de Zakopane. Ofrece vistas a la montaña, WiFi gratuito y aparcamiento privado. Esta propiedad cuenta con 5 habitaciones diseñadas para brindar comodidad y acceso a un jardín con zona de barbacoa.
Situada a solo 1,8 km de la estación de tren de Zakopane y a 2,8 km del Parque Nacional Tatra, Willa Mozaika permite un fácil acceso a las principales atracciones locales. Los huéspedes pueden disfrutar de un entorno tranquilo sin renunciar a estar cerca de los puntos destacados de la ciudad.
Cada habitación está amueblada clásicamente y dispone de suelo parquet junto con comodidades modernas como televisión de pantalla plana y calefacción. Las estancias incluyen baños privados equipados con duchas abiertas y secadores de pelo. Algunas habitaciones cuentan con balcones o galerías con vistas a la montaña, además ofrecen opciones para camas supletorias en determinadas unidades. Varias habitaciones disponen también de cocina americana o cocinas completas equipadas con menaje, placas eléctricas, frigoríficos, microondas, cafeteras y mesas para comer.
Los huéspedes tienen acceso a una cocina compartida así como conexión WiFi gratuita en toda la propiedad. Entre otras comodidades se incluyen instalaciones para planchar (plancha y tabla), lavadoras en algunas unidades cuna disponible bajo petición y zonas comunes interiores o terrazas amuebladas ideales para relajarse. El espacio exterior ofrece una atractiva terraza-solárium junto a una chimenea al aire libre perfecta para calentarse tras jornadas esquiando. El aparcamiento privado está disponible sin coste adicional mediante accesos exclusivos desde el alojamiento.
Garantiza tu lugar al mejor precio reservando a través de sleephotelszakopane.com, tu portal para unas vacaciones perfectas.
Habitaciones: 5Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Willa Mozaika
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Ubicación muy buena, cerca del centro y de rutas para caminar, con una vista bonita a la montaña. El anfitrión fue amable y ayudó en todo, además aceptó pago con tarjeta. La habitación era acogedora aunque daba a una calle algo ruidosa. La cocina compartida tenía todo lo necesario para cocinar. Había un perro simpático en el lugar y en general se sintió seguro y tranquilo.







