El apartamento Rezydencja Śpiący Rycerz, situado a solo 2,7 km de la estación de tren de Zakopane, ofrece seis habitaciones bien equipadas con aparcamiento privado gratuito y vistas. Muy cerca se encuentra el Parque Acuático de Zakopane, una opción única de ocio para los huéspedes.
La propiedad está próxima a lugares destacados como el Parque Nacional Tatra, a 3,7 km, la montaña Kasprowy Wierch, a 15 km, y más lejos se encuentran la montaña Gubalowka (16 km), las Termas Bania (24 km), el Paseo por las Copas de los Árboles (41 km) y el Castillo Niedzica (46 km).
Cada apartamento cuenta con una sala de estar junto con un dormitorio independiente y un baño privado equipado con ducha y secador de pelo. Las cocinas americanas disponen de electrodomésticos esenciales como placa eléctrica, frigorífico, lavavajillas y microondas, además de hervidor eléctrico. Entre otras comodidades destacan aire acondicionado, calefacción, plancha con tabla para planchar, toallas incluidas, armarios o roperos para almacenamiento, lavadora en la unidad para mayor comodidad, y sofás cama que ofrecen opciones flexibles para dormir.
El WiFi gratuito está disponible en todas las áreas asegurando conectividad continua durante su estancia. Los televisores pantalla plana brindan opciones adicionales de entretenimiento en cada unidad. La vivienda incluye terrazas o balcones que mejoran la experiencia al aire libre ofreciendo agradables vistas para disfrutar momentos frescos. El aparcamiento in situ es gratuito facilitando un acceso cómodo justo al lado del alojamiento.
Organiza tu viaje y aprovecha precios únicos en sleephotelszakopane.com al hacer tu reserva.
Habitaciones: 6Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Rezydencja Śpiący Rycerz
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Decoración con un toque tradicional polaco y detalles modernos que daban mucha calidez. Camas cómodas y baño limpio, con todo lo necesario para cocinar, lavar ropa y hasta lavavajillas. La ubicación quedaba a unos 10-15 minutos caminando del centro, justo enfrente había un restaurante muy bueno y el parking estaba bajo las ventanas. El anfitrión ayudó mucho con los arreglos de transporte, siempre atento. Un lugar práctico y agradable para quedarse.







