El Domek Tatry es un amplio chalet situado en Zakopane, a solo 5,8 km del Parque Acuático de Zakopane y a menos de 6 km del Parque Nacional de los Tatras. Ofrece impresionantes vistas al jardín y a la montaña, y cuenta con una habitación espaciosa con entrada privada.
Esta propiedad dispone de aparcamiento privado gratuito y WiFi sin coste adicional en todas sus instalaciones. El alojamiento se encuentra a 5,9 km de la estación ferroviaria de Zakopane, la montaña Kasprowy Wierch está a 10 km y Gubałówka a 15 km. En los meses más fríos, los huéspedes pueden disfrutar de deportes invernales cercanos.
El chalet incluye dos dormitorios con un total de cuatro camas, una zona de estar y un baño equipado con ducha y secador de pelo. La cocina americana está completamente equipada con electrodomésticos modernos: placa vitrocerámica, frigorífico, lavavajillas, horno, microondas, hervidor eléctrico además de facilidades para preparar té y café.
Entre las comodidades destaca el acceso gratuito a WiFi durante toda la estancia, televisión por satélite en pantalla plana para el entretenimiento, calefacción para mayor confort y espacio guardarropa. Bajo petición se proporcionan cunas o camas para bebés junto con toallas y ropa blanca.
En el exterior hay un balcón amueblado que ofrece vistas al jardín así como una zona comedor al aire libre en el patio equipada con barbacoa. Para familias que viajan con niños también hay instalaciones infantiles como parque infantil y puertas protectoras para seguridad.
Asegura tu estancia por medio de sleephotelszakopane.com y captura ofertas exclusivas para unas vacaciones memorables.
Habitaciones: 1Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Domek Tatry
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
En una casa tradicional de montaña polaca se disfrutó de una estancia tranquila y relajante con vistas impresionantes a los Montes Tatras. El interior destacaba por su decoración folclórica, suelo radiante y un columpio interior que encantó a los más pequeños. La cocina estaba bien equipada, perfecta para desayunos sin prisas antes de salir a explorar. Además, contaba con una chimenea exterior y un área de juegos que aportaron comodidad y diversión extra. La comunicación con los anfitriones fue fluida, incluso ayudando a enviar por correo un objeto olvidado durante la estancia.









